Muchas veces evito recordar y prefiero alejarme de todo aquello que me haga pensar en el ayer. Hoy eliminé mi cuenta de Facebook, y lo hice porque, aparte de generarme apatía, trae a mi mente sucesos que he olvidado, superado y de alguna u otra manera volver a vivirlos es retroceder.
Siempre me quejo de lo inútil y contraproducente(en algunas ocasiones) que es Facebook para mi. Si bien estoy en contacto con personas que ya no frecuento, nunca estaré de acuerdo con la falsa felicidad e hipocresía que ronda esa red social, en la cual todo es alegría, fiesta y diversión. Sin mencionar la poca privacidad y seguridad que brinda en cuanto a archivos y fotos que uno comparte.
Es un adiós definitivo, no pienso volver a utilizar esa red social que punza y abre heridas que ya cerraron hace mucho. Aquí estaré, en mi libreta de notas, donde me leo yo mismo, donde soy héroe y villano. Donde nadie me puede encontrar y en donde espero encontrarme yo mismo.